Super-Parda

Llegó el tan esperando Superclásico, la Bombonera se vistió de gala, aunque sin público, para ser el escenario de este encuentro por la fecha 5 de la Copa de la Liga Profesional. Quizás sin tanta relevancia en el certámen que todavía es naciente, pero una prueba interesante para ambos equipos para ver donde se encuentran parados en cuanto a calidad de materia futbolística.

La ausencia de Edwin Cardona fue la noticia de mayor relevancia en la previa, una distensión muscular le impidió ser de la partida, se lo esperó hasta último momento pero no cesó el dolor. Ante esta baja, Miguel Ángel Russo optó por un cambio de sistema, y Carlos Izquierdoz ingresó en lugar del colombiano, el resto fue el mismo equipo que goleó a Vélez en el Amalfitani.

Línea de 3 centrales, dos laterales volantes, Cristian Medina y Jorman Campuzano en el eje, Gonzalo Maroni más adelantado, Sebastián Villa y Carlos Tévez en el frente ofensivo. En frente, River también presentó una modificación en la disposición táctica, volvió a la línea de 4 defensores, parando una especie de 4-4-2, con Enzo Pérez retrasado, y De La Cruz, Palavecino y Carrascal libres.

Los primeros 20´del encuentro fueron de dominio Millonario, ya que el Xeneize se instauró erróneamente la prioridad de neutralizar en vez de producir, se replegaba en campo propio, y cuando recuperaba la pelota no encontraba quien produzca juego. River, si bien manejaba las acciones, no lograba generar peligro claro, solo tuvo un remate de De La Cruz ante una apurada salida de Andrada, tuvo que intervenir López para despejar una pelota que tenía destino de red.

Cuando Boca comenzó a notar que su rival no lo dañaba concretamente, tomó metros en la cancha. Gonzalo Maroni comenzó a trabajar e intervenir por el centro, y ahí se vio lo mejor del Xeneize. Jorman Campuzano y el pibe Medina tomaban bien al uruguayo De La Cruz y a Palavecino, no los dejaban recibir entre líneas, y Paulo Díaz y Maidana recurrían permanentemente a los envíos cruzados para ambos delanteros.

Fue el propio Maroni quien generó la mejor jugada de la primera parte, asistió en diagonal a Frank Fabra que le ganó la espalda a Milton Casco y ensayó un buscapié, Carlitos Tévez entró solo y definió increíblemente mal en la puerta del área menor, haciendo lucir a Franco Armani.

Boca seguía en campo rival y continuaba lastimando. A los 40´Carlos Zambrano salió jugando y habilitó entre líneas al «Apache», quien sacó a relucir su jerarquía y de taco asistió al espacio a Nicolás Capaldo, el 14 entró al área con pelota dominada y Paulo Díaz se lo comió. Penalazo.

Sebastián Villa se hizo cargo de la ejecución, remató al medio abajo y a bailar. Boca ganaba 1-0. Merecidamente.

Villa gol a River 26 julio, 2021

En el segundo tiempo la fórmula cambió, el dueño de casa dejó de estar en campo rival y priorizó cerrar espacios, apostando a cerrar el partido de contra y al espacio. Los primeros 20´le salió de optima manera. River no encontraba los caminos, le era muy difícil asociarse en tres cuartos, y cada vez que perdía la posesión quedaba desguarnecido atrás. Boca tuvo más de una para liquidar el pleito, Maroni primero llegando al área y rematando por encima, y luego Carlitos Tévez exigió a Armani -de gran jornada-, en el rebote de dicho enfrentamiento se armó un flipper en el área que de casualidad el número 20 local no pudo capitalizar en gol.

En el mejor momento del local, el conjunto dirigido por Marcelo Gallardo encontró la paridad, el uruguayo De La Cruz pudo, por fin, recibir entre líneas, y abrió hacia la izquierda para Fabrizio Angileri, centro del ex Godoy Cruz que encontró al menos esperado, Agustín Palavecino, que paradojicamente estaba a punto de ser reemplazado, el flamante refuerzo ganó de cabeza y la colocó bien pegadita al palo derecho, nada que hacer para el arquero. 1-1.

Como si el baldazo de agua fría para Boca no era suficiente, Carlos Zambrano volvió a usar mal los brazos (ya había sido amonestado por golpear a De La Cruz) y esta vez fauleó a Suárez. Doble amarilla y expulsión. Se quedaba con 10 el Xeneize. Sonsa roja del peruano.

En el pasaje final del encuentro River creció y el local, con un hombre menos, perdió el orden, que había sido el principal motivo por el cual neutralizaba a su rival. Esto se veía reflejado en las malas coberturas y en la tardanza a la hora de marcar las asociaciones rivales, incluso en este contexto, pudo haberlo perdido. Combinación rápida Millonaria, toda la defensa del Xeneize llegó tarde, la pelota culminó en Angileri, que sacó una bomba cruzada que tuvo que desactivar estirándose al máximo Andrada.

A los 33´quedarían 10vs10, Fabra anticipó de aire a Casco, quien ya amonestado llegó tarde, lo tocó y vio la segunda amarilla.

Los últimos 10´fueron monótonos, reinaba el miedo a perder y las imprecisiones. De todos modos, los de Núñez pudieron habérselo llevado. Atacó a campo abierto tras recuperación de Zuculini, quien jugó en largo para el ingresado Girotti, el 15 le ganó la cuerda a Roja, tiró un buscapié, y aquí arrancó probablemente la jugada más rara en la historia de los Superclásicos: Izquierdoz cabeceó mordido hacia atrás, Andrada no pudo tomarla, la redonda viajaba lentamente hacia el arco, luego tomó un efecto raro, y Zuculini, quien la había iniciado, la quiso empujar en el segundo palo, la bocha pegó en el poste y la agarró el guardameta Xeneize.

Fue final 1-1. Boca fue más inteligente, su idea dio frutos, neutralizó a su rival y pudo haberlo liquidado el inicio del ST, pero pecó de ineficacia. De todos modos, la paridad termina siendo justa, ya que River fue superior en los primeros y últimos 20´. Franco Armani y Esteban Andrada sostuvieron a sus equipos en sus peores momentos.

El local quedó 4to en su zona, 3 puntos detrás del líder Vélez Sarfield, y en la próxima jornada recibirá a Talleres de Córdoba. Por su parte, el Millonario quedó 5to en su grupo a 8 de la punta, y el próximo fin de semana jugará en Mendoza ante Godoy Cruz.