Boca Juniors volvió a gritar campeón ganando agónicamente por penales (5-4) ante Rosario Central en Mendoza.

Quedaban aún cosas por sacarse de encima, era la hora de afrontar una nueva final y hacerlo con grandeza sabiendo que Boca tenía que ser el responsable de conducir los caminos para buscar ganar el campeonato ante un rival que se especulaba que esperaria un poco más atras como el equipo rosarino ante la jerarquía que presentaba el equipo boquense con su 11 titular en la previa a un partido que tenía todos los condimentos.

Todas estas cuestiones mencionadas fueron muchos de los factores que le pesaron al xeneize para demostrar un buen juego en cancha durante los 90 minutos, el nerviosismo y la ráfagas de actitud de Boca Juniors hicieron que se creen muchas chances de gol en un partido muy deslucido y mal jugado pero que mereció ganarlo en todo momento aunque tendrá mucho trabajo por delante si quiere mejorar su juego. Otro responsable del empate sin goles fue el campo de juego que tenía un estado penoso para una final de cualquier torneo élite de la Argentina.

Por otro lado se observaba al hincha Xeneize con una gran necesidad por desahogarse y lograr un título nuevamente. Desde la última final disputada en Madrid contra River Plate y todo lo que significó caer derrotado ante su máximo rival, la proxima final que le tocaria jugar al conjunto de Alfaro en este 2019 sería ante el equipo rosarino por la Supercopa Argentina que enfrentaba al campeón de la Superliga y de la Copa Argentina del 2018.

El conjunto de Cocca mostró hombría respaldado en sus jugadores de experiencia como en Rinaudo y Matías Caruzzo para poder aguantar el 0 en su arco, aunque no pudo pesar nunca en ataque y eso hizo que su rival cada vez esté mas cerca del gol durante la segunda etapa.

Las individualidades de Boca tampoco lograron pesar mucho en cancha, las sociedades de Bebelo Reynoso, Marcone y Zárate fueron bien leídas por el rival para poder destruirla aunque el alma que tuvo el xeneize fue lo que más empujó para sobrellevar esta final. Incluso estuvo muy cerca de lograr quebrar el 0 durante la etapa final, en la jugada más polemica de la noche, tras una gran intervención del arquero de Rosario Central, Ledesma, quien cortó de manera milagrosa un centro de Benedetto que buscaba el empuje de Más hacia la red. El rebote posterior le quedó a la pierna zurda de Pavón quien remató con violencia haciendo rebotar la bocha en el travesño y luego en … quien sabe, aún sin comprobarse la jugada de manera detallada parece haber sido gol del 7 bravo aunque no pudo observarse con total claridad para definir su validez, siendo sin duda la jugada más clara del partido. Los minutos siguientes fueron cargados de imprecisiones y malos envíos aéreos por partes de los dos equipos y las lesiones empezaban a mostrarse con mayor claridad en los jugadores cerrando el empate final con posterior definición por penales que hacia crecer el dramatismo y los nervios hasta el picó más alto pero que terminó valiendo la pena cuando Boca gritó campeón.

Su gente necesitaba está alegría y lo acompañó en multitud a la provincia mendocina con la ilusión de festejar durante los 90 minutos pero se encontraba en una situación distinta teniendo que vivir una definición de penales con una gran incertidumbre por lo que podía suceder estando de frente al arco donde se definía todo.

Los tiros que se desarrollaron desde los 12 pasos fueron ejecutados con mucha precisión en casi la mayoría de los jugadores y recién en el penal número 11 de la tanda se dio la participación memorable y decisiva una vez más de Estaban Andrada en el arco de Boca atajando el remate de Rinaudo para así luego dejarle a Izquierdoz la responsabilidad de sacarse la mochila tan pesada de encima y recibir este 2019 con un título bajo el brazo en la nueva conducción a cargo de Gustavo Alfaro, éste se mostró con mucha alegría por un campeonato que cotiza alto para su equipo y que esperanza a la gente a que sea el principio de grandes cosas, donde se puedan ver los próximos partidos un conjunto con mayor soltura en su juego teniendo trabajo aún en la semana y en cada entrenamiento pero que gritando campeón será mucho más fácil seguramente de afrontar posición en el grupo.

La alegría se prolongará desde Mendoza, en la noche del jueves, hasta el domingo por la tarde en el barrio de la boca donde sus hinchas reluciran sus banderas y trapos azul y oro con una estrella más en sus gloriosas vitrinas, que sea sólo el comienzo.

20190502 233412 0000 1 13 junio, 2021